52. Sacerdocio, homosexualidad y vida religiosa.
(Sergy (Barcelona), marzo 2009)
Hola, tengo 29 soy abogado y homosexual, creo que es un dato importante.
Yo no escogí esta orientación, nací con ella. Desde hace algún tiempo me siento atraido por la vida sacerdotal y religiosa.
La presencia de Dios en mi vida la descubrí hace apenas un año a causa de un acontecimiento familia.
Mi pregunta es ¿Con un discernimiento adecuado y maduro podría llegar a ser (si Dios así lo quisiera) sacerdote y religioso?
¿Qué postura debo tomar ante los representantes de Cristo (Jerarquía) que me califican de enfermo?
Sé que es un tema delicado, pero simplemente expongo mi caso. Hasta hace una año no me importaba nada lo que la Iglesia
pensase o dejase de decir, porque no la consideraba nada.
Pero ahora que empiezo a conocer un poco a Dios me duele bastante las afirmaciones y calificativos que la Iglesia
acomete contra las personas homoxesuales. Pero si ahora me importa la opinión de la Iglesia, por algo sera, creo.
Espero no comprometer a nadie y en cualquier caso, entiendería si mi mensaje no fuera respondido.
Muchas gracias a todos y que Dios nos conceda poder descubrirlo.
(Fr. Víctor Manuel, marzo 2009)
Hola Sergy, paz y bien.
He leído tu mensaje en esta página y ahora voy a tratar de contestarte.
Me agrada sobremanera el tono sereno y equilibrado de tu escrito. Deja ver una actitud sincera de búsqueda de Dios
y eso siempre ayuda al discernimiento.
La orientación sexual no es una cuestión moral porque se nace con la que se nace, como tú bien dices.
A mi tampoco me gusta que se tache de enfermedad la orientación homosexual, pero entiendo lo que se quiere decir.
La orientación sexual que Dios ha creado para su ejercicio, para la mutua realización y felicidad de los cónyuges así como para
la procreación es la orientación heterosexual, como toda la Divina Revelación nos manifiesta.
Por qué son tantos los hijos de Dios que nacen con una orientación sexual que no podrán nunca ejercer de acuerdo
con la voluntad de Dios mas que a través de la continencia, es algo a lo que aun nadie ha podido dar una respuesta
satisfactoria.
Cuando se habla de "enfermedad" se trata de decir que a la raiz de la homosexualidad hay alguna disfunción
(prenatal, hormonal, cromosómica, educacional...) que cambia la orientación sexual del individuo haciéndolo tender
hacia las personas de su mismo sexo.
Sobre tu pregunta concreta te diré que no es para responder por un medio tan frio e impersonal como éste.
Te adelanto que para que un homosexual pueda desarrollar una supuesta vocación sacerdotal o religiosa debe ser
capaz de vivir lo mismo que se le pide a un heterosexual: notable equilibrio afectivo o capacidad de adquirirlo,
aceptación de la propia identidad sexual, capacidad para vivir la castidad perfecta por el Reino de los Cielos,
además de todo lo demás que no alude directamente a lo que presentabas en tu escrito.
Espero haberte servido de ayuda hermano. Que el Señor te ilumine y te dé la Paz.
(Sergy (Barcelona), marzo 2009)
Hola Fray Víctor.
En primer lugar darte
las gracias por contestar a mi mensaje.
De tu respuesta tengo, o bien algunas
dudas que no he entendido muy bien; o
bien otras que me han surgido. Veamos.
1ª Tu dices: \"Te adelanto que para que
un homosexual pueda desarrollar una
supuesta vocación sacerdotal o
religiosa debe ser capaz de vivir lo
mismo que se le pide a un heterosexual:
notable equilibrio afectivo o capacidad
de adquirirlo, aceptación de la propia
identidad sexual, capacidad para vivir
la castidad perfecta por el Reino de
los Cielos.
La cuestión que me ha surgido es la
siguiente. Hace unos años, oí en la
televisión (no recuerdo si este Papa o
el anterior, cuando salió la terrible
actuación de algunos curas y obispos de
EE.UU.) que el Papa dijo que había que
tener sumo cuidado con que los
seminaristas no fueran homosexuales.
¿Si el Papa dice eso, se puede hacer lo
contrario?
2ª.-¿Qué quieres decir con \"demás de
todo lo demás que no alude directamente
a lo que presentabas en tu escrito\"?
(No lo he entendido).
3ª.- Me dices que a las preguntas que
te he planteado, este no es el lugar
mas adecuado. ¿Me puedes orientar en
este sentido?
4.- Por último. Es lo que más me ha
llamado la atención y quizá esta sea
una cuestión de replica educada
(discúlpame). Si se piden los mismo
requisitos para el sacerdocio o la vida
religiosa, independientemente de la
tendencia sexual de cada persona,
¿Porque crear un nuevo foro titulado
sacerdocio, homosexualidad y vida
religiosa habiendo ya unos destinados a
la vocación y/o a la vida religiosa?
¿No crees que en trasfondo de todo hay
algo que la Iglesia no lo acepta del
todo o que no nos ve como iguales?
Muchas gracias!!
Quizá este mensaje pueda dar al
equívoco de que es \"menos amable\" como
tu dices, o que pretendo \"pillar\" o
confundir a los lectores del foro. Te
aseguro Víctor, que nada lejos de la
realidad. Simplemente son dudas que me
han surgido. Y he visto de tu respuesta
aspectos muy positivos y me he sentido
a gusto con ella, me he animado a
plantearte mis nuevas dudas.
¡Felicidades por vuestra página web!
(La conocí por casualidad buscando
información sobre este tema).
(fr. Víctor Manuel, marzo 2009)
Paz
y Bien Sergi. Me alegro de poder "charlar" de nuevo contigo. Para
contestar a tu correo sin dejarme nada por contestar o aclarar,
voy a intercalar mis frases entre las tuyas. Vamos al lio.
1ª Tu dices: \"Te adelanto que para que
un homosexual pueda desarrollar una
supuesta vocación sacerdotal o
religiosa debe ser capaz de vivir lo
mismo que se le pide a un heterosexual:
notable equilibrio afectivo o capacidad
de adquirirlo, aceptación de la propia
identidad sexual, capacidad para vivir
la castidad perfecta por el Reino de
los Cielos.
La cuestión que me ha surgido es la siguiente.
Hace unos años, oí en la televisión (no recuerdo si este Papa
o el anterior, cuando salió la terrible actuación de algunos curas
y obispos de EE.UU.) que el Papa dijo que había que tener sumo
cuidado con que los seminaristas no fueran homosexuales. ¿Si el
Papa dice eso, se puede hacer lo contrario?
El problema con este tema es la
madurez afectiva y la capacidad de vivir la afectividad y sexualidad
con señorío, con libertad, con autocontrol. Parece ser que cuando
la identidad sexual no está bien asumida esto se hace particularmente
difícil y, según dicen los que saben de esto, es el caso de muchos
homosexuales aunque también de no pocos heterosexuales. La configuración
misma de la orientación homosexual, el hecho de vivir un grupo
de hombres juntos, cómo se ha vivido la sexualidad hasta ese momento,...,
cómo se encaran estas cuestiones hace al individuo más o menos
libre, más o menos apto para vivir una vida de celibato. Todo
esto requiere el encuentro, el diálogo y que te conozcan para
poder mejor orientarte sobre tu vocación. LO QUE SE PIDE ES LO
MISMO, YA SEAS HETERO QUE HOMOSEXUAL, SI BIEN ESTA ULTIMA ORIENTACIÓN
PARECE QUE DIFICULTA MÁS LA VIDA AFECTIVA Y SEXUAL EN CELIBATO.
2ª.-¿Qué quieres decir con \"demás de
todo lo demás que no alude directamente
a lo que presentabas en tu escrito\"?
(No lo he entendido).
En un correo no se expresan todas
las circunstancias que son relevantes para un seguimiento vocacional
y, tampoco, para entender bien cómo sientes y vives tú tu identidad
sexual. Por eso "todo lo demás a lo que no alude tu escrito" (circunstancias
biográficas, experiencias anteriores, etc) son importantes para
todo este discernimiento.
3ª.- Me dices que a las preguntas que
te he planteado, este no es el lugar
mas adecuado. ¿Me puedes orientar en
este sentido?
Dirígete a promotores vocacionales
según sea tu tendencia vocacional: Seminarios, casas religiosas,
etc. El diálogo con frailes o curas dedicados a la cuestión vocacional
te aclarará mejor tu situación, más personalmente. Como no se
donde vives no te puedo dar más detalles.
4.- Por último. Es lo que más me ha
llamado la atención y quizá esta sea
una cuestión de replica educada
(discúlpame). Si se piden los mismo
requisitos para el sacerdocio o la vida
religiosa, independientemente de la
tendencia sexual de cada persona,
¿Porque crear un nuevo foro titulado
sacerdocio, homosexualidad y vida
religiosa habiendo ya unos destinados a
la vocación y/o a la vida religiosa?
¿No crees que en trasfondo de todo hay
algo que la Iglesia no lo acepta del
todo o que no nos ve como iguales?
Que a toda persona se le pidan las
mismas cosas para ser sacerdote o para ser religioso no quiere
decir que seamos iguales. Cada uno tiene unas características,
aporta unos dones y arrastra unas dificultades diferentes, pero
a todo candidato se le pide lo mismo: SIGNOS DE VOCACIÓN (LLAMADA
DE DIOS), RECTA INTENCIÓN Y CAPACIDAD DE VIVIR ESA VIDA A LA QUE
PARECE QUE DIOS LE LLAMA (IDONEIDAD, viene a decirse). Una de
las cosas que tendrías que conocer con mayor profundidad es qué
nos ha revelado Dios a lo largo de toda la Sagrada Escritura y
la vida de la Iglesia sobre la sexualidad, sobre su sentido y
sobre su ejercicio, sobre su dimensión sagrada y sobre cómo hacer
de ella un potente acto de culto a Dios, sobre cómo vivirla con
libertad y para el amor sea cual sea tu estado de vida (casado
o célibe -soltero-). Eso sería para ti de gran interés pues responderías
por ti mismo a esta pregunta que me diriges, aunque no te oculto
que te podría resultar difícil aceptarlo porque toda la tradición
judeocristiana y toda la Divina Revelación que hemos recibido
nos indica una dirección en contra de la cual camina hoy la sociedad
y la propaganda con la que se nos dice que todo es igual y que
todo da lo mismo. Por ejemplo y llevándolo al extremo, ¿has visto
esos casos de transexuales que se cambian el sexo estética y civílmente
pero no los genitales femeninos para inseminarse y tener hijos
a pesar de decir que son hombres y querer serlo? Esto cada vez
es presentado en la sociedad como natural y legítimo, y para la
Iglesia -según Dios- nunca puede ser ni mínimamente admisible.
Por esa divergencia entre lo que se dice en la sociedad y lo que
la Iglesia venera como revelación de Dios es por lo que tienes
que profundizar y conocer en ello. Te voy a dejar mi e-mail para
que podamos escribirnos directa y discretamente, si quieres. frvmaq@hotmail.com
Voy a estar fuera hasta el próximo domingo, pero a mi regreso
vuelvo a estar a tu disposición. Si fuera posible y tú quisieras
te ofrezco también el vernos para hablar personalmente, pero todo
queda sujeto a lo que tú quieras porque el ritmo lo tienes que
marcar tú. Un abrazo fuerte y que Dios te bendiga y te ilumine.
Fr. Víctor Manuel, ofm.