En el monasterio de San Juan de los Reyes
reside una fraternidad franciscana, desde los tiempos de su fundación y por expreso deseo
de la reina Isabel, terciaria franciscana y gran devota de Francisco de Asís. Anteriormente ya
había dos fraternidades franciscanas en la capital toledana o sus inmediaciones: una
fraternidad residía enLa Bastida, antiguo convento fundado a
comienzos del siglo XIII (1219) y otra en el Convento de San Francisco (actualmente de la
Concepción, ya en el interior de la ciudad); la primera pertenecía a las nuevas
fraternidades de frailes observantes, corriente reformadora que, iniciándose a comienzos
del siglo XV en Italia, se estendía rápidamente por toda Europa; y la segunda estaba
formada por frailes conventuales, dedicados especialemente a la enseñanza y el estudio en
su colegio mayor. Pero al construirse el nuevo monasterio franciscano, los Reyes
Católicos y el Cardenal Cisneros obligaron a las dos fraternidades a fusionarse en la
nueva residencia (1484-86).
Allí han residido frailes franciscanos
ininterrumpidamente, hasta la guerra de la Independencia (1808) y la desamortización y
exclaustración de 1836. Durante esos años y los posteriores, su iglesia y claustros
fueron dañados y saqueados, hasta que en 1883 se inició la obra de restauración. Pero
todavía tuvo que pasar otro medio siglo hasta que el monasterio fue devuelto a la Orden
franciscana (1941), que instaló en el monasterio una fraternidad de hermanos en 1954
(primer centenario de la definición del Dogma de la Inmaculada Concepción) y abrió la
iglesia al culto en 1967. Diez años después, el 1 de febrero de 1977, D. Marcelo
González la erigió como parroquia de la diócesis de Toledo.
Actualmente forman la fraternidad de San Juan de los Reyes
once frailes, y además de atender la parroquia son una fraternidad formativa para los
hermanos con votos temporales y estudiantes de teología. Pertenecen a la Provincia Franciscana de Castilla, una
de las ocho Provincias de España ubicada especialmente en la zona centro de la Península
Ibérica (Avila, Segovia, Madrid, Guadalajara, Toledo y Ciudad Real), con una fraternidad
en Roma y varios hermanos en diferentes proyectos de Misión (Africa, América, Asia) y en
la Custodia de Tierra Santa. Entre sus once
Casas podemos contar con cinco parroquias y con una Casa de Espiritualidad (en Arenas de
San Pedro, Avila), abierta a grupos de cristianos que deseen vivir unos días de una forma
especial (convivencias, retiros, cursillos de formación, Ejercicios espirituales, etc.),
en medio de la naturaleza y junto al sepulcro de San Pedro de Alcántara, gran franciscano
místico, reformador de la Orden y confesor de Santa Teresa.