MONASTERIO DE SANTA ISABEL
ORIGEN Y FUNDACIÓN
El convento de Santa Isabel de los Reyes de la ciudad de Toledo, de Hermanas Clarisas Franciscanas, fue fundado en el año 1477 por Doña María Suárez de Toledo, llamada Sor María La Pobre por su austeridad y la santidad de su vida.
Está dedicado a Santa Isabel de Hungría, porque María Suárez de Toledo, descendiente de noble familia, quiso imitar el ejemplo de la santa Reina, dedicándose después de siete de años de matrimonio no muy feliz, al bien del prójimo y a la oración intensa. Junto con Juana Rodríguez, estuvo practicando las obras de misericordia y la caridad fraterna con los enfermos del hospital toledano de la Misericordia. Otras mujeres se unieron a ella en estas labores e incluso en casos de grave epidemia, pidiendo limosna por las calles para sostener a los pobres enfermos.
Después de tres años dedicada a estos menesteres, enferma casi desahuciada e impedida para seguir en el hospital, hizo promesa de ir en peregrinación a Jerusalén. El viaje entonces era un riesgo peligroso por lo que aconsejada cambió de idea y decidió seguir la voluntad de Dios fundando una casa de beatas, en la que reunió un grupo de mujeres que sin hacer votos públicos y solemnes vivían según una regla en régimen conventual.
En este caso era la regla de la Tercera Orden de penitencia de San Francisco. La casa se fundó en una de las zonas más características de Toledo medieval, pues ocupó unas casas que han recibido varios nombres antes de ser adaptadas para convento.