FRANCISCANAS DE SAN ANTONIO
Franciscanas de la
Tercera Orden Regular
Convento de S. Antonio
Pza. San Antonio 1
45002 TOLEDO
Tel. 925.22.40.47
La presencia
de Terciarias Franciscanas contemplativas en la ciudad de Toledo se remonta al siglo XVI.
En los primeros años de dicho siglo, un grupo de personas devotas se juntaron para
organizar mejor su vida espiritual: destaca entre todas ellas por su influjo social y su
fe práctica, María González de la Fuente, que es la que realmente agrupa a todas y da
sombra y cohesión al grupo. Forman así un Beaterio, gozando de amplia libertad y unidas
en lo espiritual. Cuando era guardián de San Juan de los Reyes el P. Diego de Cisneros,
ingresan en la Tercera Orden Franciscana Claustral e inician su vida bajo la Regla de
León X en las casas que les ha cedido Teresa González, frente al convento de la Madre de
Dios. Es el 25 de mayo de 1514.
Pero debido a
la gran afluencia de vocaciones, en 1526 se trasladan a una nueva casa, situada en la
parroquia de Santo Tomé. Poco a poco van adaptando las nuevas dependencias a la vida
monástica y, gracias a la colaboración de Catalina de la Fuente, tía de la fundadora,
se comienzan las obras de la Iglesia. Las obras continuarán hasta que, en 1614 se coronan
por fin los trabajos de la capilla mayor.
Como
Franciscanas, los núcleos
esenciales de su espiritualidad coinciden en gran medida con los del resto de
congregaciones y órdenes de la familia seráfica, tal como podemos ver en sus
Constituciones Generales:
a) vocación
contemplativa, que lleva a la religiosa a contemplar a Dios, sumo bien, viviendo
particularmente el sentido de su paternidad y destacando en sus atributos y obra la nota
del amor.
b) pobreza, distintivo de todos los hijos y
seguidores del pobrecillo de Asís