VISTA EXTERIOR
El
esbelto cimborrio que podemos contemplar hace funciones de torre,
gran cápsula geométrica que coronaría el monumental mausoleo,
según la idea primigenia de servir cual panteón real al enterramiento
de Fernando e Isabel.
Del
mismo modo, el visitante puede observar mejor lo que podríamos
llamar primer intento de influencia mudéjar; nos referimos al
planteamiento geométrico del volumen, que en el cimborrio presenta
figura octogonal, geometrización muy del gusto oriental, que en
San Juan de los Reyes es vertida del ladrillo a la piedra.
Los
ventanales habrían de procurar luz y ventilación al interior,
con lo que la estructura torreada ganaría en prestancia por sus
decoradas vidrieras; medidas de seguridad arquitectónica aconsejarían
cegarlos terminándose su construcción. Aún así, las cresterías
caladas del cimborrio y templo, más la abundancia de agujas volatilizan
y dan ingravidaez al conjunto de dura piedra berroqueña. Un espigón,
rematado por veleta y cruz, señala el punto elevado y concéntrico
del octógono piramidal; la espadaña sobresale frontalmente con
sus espaciosos claros y un pequeño campanil que presenta doble
pináculo, único en su género, completan la airosa silueta de San
Juan de los Reyes.