Conforme al estilo
gótico del tiempo, la planta de la iglesia es de cruz latina,
con brazos poco salientes. La nave central mide 55 metros
de longitud, 12 de anchura, 20 la nave del crucero, más 30 de
altitud. Está dividida en cuatro cuerpos con sus correspondientes
bóvedas de crucería, abriéndose entre los pilares sendas
capillas a uno y otro lado, poco entrantes, en un intento semidecorativo
y funcional.
Los pilares
van cubiertos por esculturas de tamaño natural, sostenidas
por ménsulas y cubiertas por doseles afiligranados,
referentes a santos o personajes bíblicos de no fácil identificación.
Los nervios o palmas góticas de las bóvedas no se cruzan
en diagonal sino transversalmente, lo que acusa influencia alemana.
Apliques y florones rematan las junturas de los nervios,
con un escudo central y numerosos signos de yugos
y haces de flechas e iniciales coronadas de los
Reyes, como si de un cielo estrellado se tratase.
Una tracería rematada
con adorno vegetal recorre todo el perímetro de la nave, dividiendo
los lienzos laterales en dos partes y subrayando, entre cenefas,
una inscripción castellana en caracteres góticos, de derecha
a izquierda, que dice así: