La Hermandad de Nuestra
Señora de la Bastida y de la Santa Cruz, establecida en la Ermita que lleva su
nombre en Toledo, es una agrupación religiosa de seglares cristianos que se han inscrito
en ella, movidos por su gran amor a la Virgen y acogiéndose en su advocación de Nuestra
Señora de la Bastida y de la Santa Cruz.
En 1609, el papa Paulo V le concedió una bula en la que
se "concede con la autoridad apostólica indulgencia plenaria y remisión de todos
sus pecados a todos los fieles de Cristo de ambos sexos, verdaderamente arrepentidos y
confesados, que entraren en adelante en dicha Cofradía, el día primero de su entrada, si
recibieren el Santísimo Sacramento de la Eucaristía."
Celebran su fiesta principal el segundo fin de semana de
mayo, con diversos actos litúrgicos y populares (Eucaristía, romería).