La Cofradía
Penitencial del Cristo de la Buena Muerte es, a diferencia
de las otras cinco cofradías de la parroquia, una cofradía procesionaria.
Sale por la calles de nuestra ciudad el Sábado Santo, a la 1:00
de la madrugada, y recorre piadosamente las catorce estaciones
del vía crucis, saliendo de San
Juan de los Reyes (donde tiene su sede) y
pasando por los conventos de clarisas de Santa Isabel de los Reyes
y de Santa Clara.
Abre la procesión
una cruz de guía luminosa, en la que se puede leer: "oye
la voz que te advierte / que todo es ilusión menos la muerte".
Forman la cofradía más de doscientos hermanos vestidos con hábito
y capucha de color sepia, con cordón blanco y crucifijo al cuello,
portando faroles en las manos. Y, en el centro, la imagen principal:
Cristo muerto en la Cruz, de madera sin policromar y tamaño natural,
realizado por el artista toledano Guerrero Corrales, en 1973.
La Cofradía
hizo su primera salida en 1957, portando un Cristo que las hermanas
clarisas guardan en su convento. El vía crucis se rezaba desde
el monasterio de San Juan de los Reyes hasta la Cruz de los Caídos
del Alcázar, regresando después por las mismas calles por donde
había pasado. Desde 1975 realiza el mismo recorrido que en la
actualidad, el más largo de toda la Semana Santa toledana.