El que
fuera Palacio del Duque de Maqueda, alcalde mayor de Toledo, que tenía asiento al lado
derecho del Corregidor, de notable amplitud tal como aparece en el famoso plano pintado
por El Greco en el cuadro de su casa museo, fue abandonado totalmente por sus dueños,
pues hacia 1864 estaba completamente en ruinas.
Fue
adquirido por el pintor Matías Moreno, discípulo de Madrazo, cuando vino como profesor
de dibujo y primer director de la Escuela de Bellas Artes de Toledo. Lo restauró y rehizo
el torreón baluarte, construyendo en él su vivienda. Años después fue también la
vivienda y el taller de cerámica del señor Aguado y descendientes, donde se han
fabricado piezas de gran valor y belleza.